Qué bello texto, Ramiro. Creo que das con algo que va más allá de la nostalgia: el juego como espacio de despersonalización útil, un lugar donde los roles que arrastramos quedan temporalmente suspendidos. Imagino a tu viejo jugando al truco como alguien que deja de operar como ‘padre’ y simplemente juega; no es que finja ser otro, es que el juego le permite dejar de fingir.
Lo más valioso de tu propuesta, me parece, es que es concreta y propositiva, más allá de una disidencia de sofá y pantalla que tanto consumimos hoy sin que nada cambie. Dejemos de competir y volvamos a jugar, decís; dejemos de trabajar y empecemos a jugar, como diría Cortázar. Al final se trata de no seguir operando como se espera de nosotros. Al menos, no siempre. Volver a jugar como revolución íntima. Me quedo con eso.
“no es que finja ser otro, es que el juego le permite dejar de fingir.”
WOW! Me encanto. Algunos necesitamos dar mil vueltas para decir los que otros con una sola linea consiguen expresar. Muchas gracias por ese comentario. Es hermoso.
🫂
Qué bello texto, Ramiro. Creo que das con algo que va más allá de la nostalgia: el juego como espacio de despersonalización útil, un lugar donde los roles que arrastramos quedan temporalmente suspendidos. Imagino a tu viejo jugando al truco como alguien que deja de operar como ‘padre’ y simplemente juega; no es que finja ser otro, es que el juego le permite dejar de fingir.
Lo más valioso de tu propuesta, me parece, es que es concreta y propositiva, más allá de una disidencia de sofá y pantalla que tanto consumimos hoy sin que nada cambie. Dejemos de competir y volvamos a jugar, decís; dejemos de trabajar y empecemos a jugar, como diría Cortázar. Al final se trata de no seguir operando como se espera de nosotros. Al menos, no siempre. Volver a jugar como revolución íntima. Me quedo con eso.
Un abrazo, amigo.
“no es que finja ser otro, es que el juego le permite dejar de fingir.”
WOW! Me encanto. Algunos necesitamos dar mil vueltas para decir los que otros con una sola linea consiguen expresar. Muchas gracias por ese comentario. Es hermoso.