Bendiciones
Un resumen de Writer by Technicality de 2024 a través de la lente de Alexander von Humboldt.
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Es diciembre. Otra vez. Esa época arbitraria del año, en la que hacemos un balance de lo que ha sucedido en nuestras vidas en los últimos 12 meses. Por lo general, no me involucraría en tales prácticas por su arbitrariedad. Sin embargo, en los últimos 12 meses he aprendido, para el deleite de mi pareja, que es precisamente la arbitrariedad de estas fechas la que las hace útiles para evaluar el pasado y ayudar a involucrarnos mejor con el futuro. Ha sido en 2024 cuando comenzó este Substack, así que es hora de revisar cómo han ido las cosas en este espacio creado para compartir ideas.
Si mirás los números, ha sido un éxito rotundo. Cuando publiqué mi primer artículo allá por febrero, tenía un solo suscriptor, ¡yo! A lo largo del año ha habido un aumento del 3000% en los suscriptores. ¡Cualquier economía, negocio o influencer mataría por esos números! Me gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecer a esas 30 almas que hicieron click en el botón de suscripción, de las cuales 5 o 6 leen mis publicaciones religiosamente. Es con un cierto grado de sarcasmo, y también con total honestidad, que les agradezco. Creanlo o no, el tiempo que tomaron para leer las tonterías que escribí es invaluable para mí y me ha mantenido motivado durante este año especial. No solo para seguir escribiendo, sino para seguir pensando, sintiendo y experimentando la vida.
La escritura me ha acercado nuevamente a la lectura. A finales de este año, me mantuve ocupado con el libro de Andrea Wulf, La invención de la naturaleza: las aventuras de Alexander von Humboldt, el héroe perdido de la ciencia, una biografía del científico del siglo XIX Alexander von Humboldt. Cuando pensamos en ciencia, nos vienen a la mente Newton, Darwin e Einstein. También podríamos reconocer que el genio no es solo un atributo masculino y mencionar a Marie Curie, Ada Lovelace y Jane Goodall. Para muchos de nosotros, Alexander von Humboldt es un tanto desconocido. Podríamos reconocer el nombre, pero la mayoría de nosotros desconocemos por completo que fue uno de los fundadores de las ciencias ambientales modernas y del movimiento ecológico.
Hasta el siglo XVI, las personas, en su mayoría hombres que tenían suficiente riqueza y recursos para tener tiempo de ocio, se sentaban a pensar en la naturaleza de las cosas. Eran “filósofos”. Como el método científico no existía aún, todo lo que tenían que hacer era escribir sus pensamientos y ¡voilà!, habían explicado cómo funciona el mundo. Suena primitivo, pero sus ideas filosóficas extravagantes todavía influyen en la forma en que vemos el mundo hoy.
Los pensadores escolásticos medievales codificaron la "gran cadena del ser", una estructura jerárquica que clasificaba todas las formas de existencia, desde las rocas, hasta las plantas, los animales, los ángeles y los humanos. Adivinen quién estaba en la cima de esa jerarquía. Exacto, nosotros los bípedos. Si los escolásticos medievales no te interesan, considerá el concepto del dualismo cartesiano. El filósofo francés del siglo XVII René Descartes especuló que hay dos sustancias: el cuerpo y la mente. En este marco, solo los humanos tienen mente y los animales son reducidos a ser complejas máquinas biológicas. Solo una combinación de estos dos marcos, el escolástico y el cartesiano, puede sostener el complejo industrial alimentario moderno y su inherente abuso animal. Si los animales son máquinas inferiores, podemos hacer con ellos lo que queramos. Como pueden ver, ideas muy extrañas influyen en nuestra forma de ver el mundo.
Este enfoque especulativo menguó a medida que maduraba el siglo XVI cuando un tipo llamado Bacon desarrolló una herramienta. ¡El método científico, y su consecuente revolución científica! Rápidamente, la filosofía terciarizó la tarea de explicar cómo funciona el mundo a una nueva rama de conocimiento llamada ciencia. Pero la ciencia era demasiado amplia. Si alguna vez has intentado encontrar una teoría del todo, sabés a qué me refiero. Como resultado, la ciencia empezó a fragmentarse en áreas discretas que intentaban resolver problemas más específicos. Fue así como la humanidad vio el nacimiento de campos como la física, la química, la biología y la botánica, por nombrar algunos.
En la época de Humboldt, a principios del siglo XIX, este proceso estaba cimentado. Los físicos estudiaban la mecánica de la materia y la energía, los químicos estudiaban la composición de la materia, los biólogos estudiaban los seres vivos y su interacción, y así sucesivamente. Cada uno en su propia burbuja, y en aislamiento. Como naturalista, geógrafo y explorador, Humboldt no creía en esta idea. Veía al mundo como un todo. Consideraba a la naturaleza como un sistema integrado, no como una serie de fenómenos discretos. Sostenía que las plantas, los animales, el clima, la geología y la actividad humana están todos conectados. Es decir, entendía el mundo de la misma forma que los habitantes originarios de Sudamérica, donde viajó cuando era joven y comprendió los principios que luego desarrolló durante el resto de su vida. La contribución de Humboldt a esta cosmovisión fue proporcionar la observación empírica y el respaldo científico de este marco filosófico. Humboldt era científico, pero ante todo, un filósofo.
Sí, créanlo o no, todo esto está relacionado con la evaluación de mi año en Substack. Lo digo, porque yo soy como Humboldt. Tal vez debería reformular eso. Me gusta su enfoque holístico, y aunque no lo sabía, es lo que he estado tratando de expresar en este blog durante todo el año. Claro, opté por la vía especulativa, pero fue una especulación basada en el conocimiento común básico de hoy, con su implícito entendimiento científico del mundo.
Mi viaje en Substack comenzó con La tecnología no es nuestra salida. El artículo es una crítica al tecnoptimismo, una mentalidad compartimentada que entiende que, sea cual sea el lío en el que nos metamos, podemos salir de él gracias a la tecnología. Estoy de acuerdo en que podemos resolver problemas con tecnología, pero mientras las soluciones tecnológicas basadas en datos solucionan algo, suelen traer nuevos problemas. No hay duda de que el motor de combustión interna resolvió el problema del transporte lento—y eliminó la manta de estiércol de caballo que cubría las calles de nuestras ciudades—pero también ha causado millones de muertes y contaminación.
En Si todo lo que tenés son datos, sos solo otra persona con números, discutimos el enfoque racional “científico” de la cuantificación de fenómenos. Hay una especie de mala praxis científica en donde todo debe ser cuantificado, y que la cuantificación equivale a objetividad. Sin embargo, como dejó claro Humboldt, todo está conectado y no podemos aislar fenómenos a través de una cuantificación pura. Podemos verlo cuando escribió sobre el impacto que la agricultura intensiva en América del Sur tuvo en el medio ambiente. En términos cuantitativos, estas prácticas agrícolas funcionaron bien para la economía, sin embargo, fueron terribles para el ecosistema. Otro ejemplo más donde una comprensión fragmentada del mundo nos puede llevar a conclusiones sesgadas.
Esto nos lleva a otro tema en el que pasamos un tiempo en Todo menos la economía, estúpido. Otro enfoque comúnmente compartimentado en el discurso político de hoy es la ideología de mercado. Una visión que considera que podemos resolver todos nuestros problemas si dejamos que el mercado haga su trabajo. Esta mentalidad pasa por alto la idea de que los humanos, y las sociedades en las que vivimos, son complejas. Nuestra actividad económica tiene externalidades que el mercado no toma en cuenta. ¿Qué valor de mercado tiene la felicidad y el bienestar de una persona? ¿Cuánto estamos dispuestos a pagar por la conservación de la naturaleza? ¿Es justo o deseable que las únicas habilidades valiosas sean las que se pueden capitalizar?
Estas fuerzas del mercado dominan hoy en día todos los aspectos de nuestras vidas, en La brecha de género en el deporte observamos cómo una sociedad patriarcal de mercado ha excluido a las mujeres del deporte. Esto puede habernos privado de formas alternativas de ver la competencia. Humboldt era un hombre físico que se sentía más vivo mientras escalaba montañas y vagaba por la naturaleza. Sin duda, habría tenido algo que decir sobre la monetización de la actividad física. Además, nunca se casó y tuvo relaciones profundas con varios hombres a lo largo de su vida, y no encajaba en el modelo de género estereotípico de su tiempo. Tal vez habría tenido algo que decir sobre la política de género.
Si hablamos del patriarcado, estamos hablando de formas de opresión y dominación. El científico-filósofo alemán estaba en contra de la práctica extendida de la esclavitud en su tiempo. Creía firmemente que ninguna raza, género o nacionalidad era inferior. Era un internacionalista que creía en compartir el conocimiento científico sin importar de dónde provenía en el mundo. Tengo la impresión de que hubiera compartido algunas de las ideas expuestas en ¿Tomarnos de la mano o construir muros?
El enfoque de Humboldt era holístico en el sentido amplio. Es decir, entendía que el verdadero conocimiento también es bello. Una de sus amistades más largas e íntimas fue con un escritor que tal vez te suene, Johann Wolfgang von Goethe, y tuvo influencia en las obras de Henry David Thoreau y Edgar Allan Poe. Humboldt no era un escritor científico oscuro y críptico. Escribía bellamente, y para que la persona no especializada entendiera la ciencia y se maravillara del mundo natural del que somos parte. La serie Musica para adultos es un esfuerzo por ver el arte como un medio para ayudarnos a mejorar nuestras vidas y vivir con belleza (ecuchá el último volumen, Música para adultos Vol. 4: Todavía existen).
En resumen, desde un lugar de humildad, 2024 ha sido una contribución modesta e inocente al mismo enfoque filosófico holístico del explorador alemán. Hemos mencionado solo algunas de las publicaciones de Writer by Technicality en 2024, te invito a revisar las demás. También espero que 2025 nos traiga más observaciones diarias y detalladas sobre las que escribir y agregar claridad al mundo en el que vivimos. Bendiciones.


Bendiciones y conexiones ✨ Gracias (y felicitaciones) por plasmar tan lúcidamente esas conexiones que otres frecuentemente obviamos u olvidamos, y que tan necesarias son para apreciar esta experiencia humana.